BOMBAS DE SEMILLAS, futuro para la tierra

Ayuda ecológica para las tierras desertificadas o incendiadas

Biólogo, agricultor y filósofo, el japonés Masanobu Fukukoa inventó las “bombas de semillas” que no son otra cosa que una masa de barro de sustrato mezclado con las semillas que nos interesa hacer germinar, moldeado en forma de bola y envuelta por una capa de arcilla que se deja secar. Ese simple objeto conserva la humedad en su interior hasta que una primera lluvia deshace la arcilla y permite a las raíces abrirse camino en la tierra. Puedes hacerlas en casa, y las puedes lanzar en el campo, incluso con tirachinas.

“Nendo Dango” se llama a este sistema de reforestación, que ya es muy habitual en países como Kenia, donde miles de hectáreas son repobladas cada año lanzando bolas desde avionetas o a mano por grupos de agricultores o guardas forestales.

Bombas con mezcla de semillas

Y en las bombas podemos no incluir necesariamente Semillas de árboles autóctonos sino mezcla de semillas que germinarán con enredaderas, gramíneas o arbustos, que al final mejorarán la retención del agua por el suelo y la calidad de ese suelo.

Calculando el mejor suelo

Un truco para el éxito de nuestra misión es probar resultados primero en una zona de terreno concreta, para en función de los resultados continuar con esa composición de bombas y en ese tipo de suelo o modificar las bombas o cambiar de parcela, a una con mejores resultados.

Una mujer lanza bombas de semillas en un terreno en Kenia / REFORESTATION.ME

Las bombas de semillas son un sistema genial para espacios que pueden resultar más inaccesibles. Que prosperen o no depende de muchos factores, como las condiciones del clima en las semanas precedentes a la siembra, el tipo de semillas o las condiciones climáticas. Porque lo ideal es recibir una primera tormenta que humedezca nuestro suelo.

Con responsabilidad, sólo autóctonas

Hacer las bombas de semillas implica una gran responsabilidad, y no se pueden incluir exóticas porque no se sabe cómo pueden reaccionar en el monte, “tienen que ser estrictamente autóctonas”, dicen los promotores de este método de repoblación. Para confirmar que el esfuerzo tiene recompensa, en la zona en la que se dispersan las semillas se debe hacer un seguimiento de la siembra y una evaluación de resultados meses después.

Tal vez te interese:  CASA EN CARTÓN para cien años

Redacción BE OnLoop

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba