3 RECETAS DE CREPES: Tradicional, sin gluten o sin proteína animal

Los crepes son ideales tanto para platos dulces como salados.

¡Hola, queridos lectores! Soy Zoe, vuestra guía culinaria en este viaje de sabores y texturas. Hoy os traigo no una, sino tres recetas de crepes que abrazan todo tipo de paladares y necesidades. Desde la receta tradicional de crepes, hasta opciones sin gluten, e incluso una variante vegana.

Receta crepes tradicionales

Lo bueno de los crepes es que son deliciosos, sencillos de preparar y en mi caso, cada vez que los preparo me transportan directamente a los mejores recuerdos de mi infancia. Por eso esta receta, un clásico que nunca falla, es ideal para elaborar con niños en esas tardes de invierno que no apetece salir.

Receta crepes tradicionales
El truco para evitar grumos es incorporar los ingredientes poco a poco.

Receta crepes tradicional

Ingredientes: masa tradicional de crepes

  • 2 huevos (yo uso de mis propias gallinas, ¡nada como los huevos de campo!)
  • 150 g de harina
  • 1 cucharada de azúcar
  • 250 ml de leche
  • Mantequilla
  • 1 cucharada de agua de azahar (o ron, Grand Marnier, etc.)

Preparación paso a paso: Receta crepes tradicional

  1. Comenzamos derritiendo la mantequilla a baja temperatura, cuidando que no se cocine, solo queremos que se funda.
  2. Vertemos la harina, en un cuenco grande, a mí me gusta darle forma de volcán, haciéndole un huequito en el centro para incorporar los ingredientes.
  3. Rompemos los huevos directamente sobre el “cráter” de la harina. Aquí viene un secreto: al mezclar, empiecen siempre desde el centro, rompiendo los huevos poco a poco. La idea es incorporar la harina despacio para evitar los grumos.
  4. Incorporamos el azúcar y una pizca de sal.
  5. Añadimos la leche gradualmente, vamos agregando la leche mientras removemos, teniendo cuidado mientras la mezcla se espesa.
  6. Ponemos la mantequilla y continuamos mezclando, siempre desde el corazón del cuenco hacia lo bordes.
  7. Si te gusta, puedes añadir en ente momento un poquito de licor, le dará un carácter especial a la masa, aunque este paso es completamente opcional, sobre todo si vas a cocinar con niños.
  8. Cuando ya tengas la masa lista, es hora de dejarla reposar. Si quieres que tus crepes queden perfectos tienes que dejar reposar la masa de 30 a 45 minutos, así permites que alcance la consistencia ideal.
  9. ¡Es hora de encender el fuego! Recuerda que la sartén debe estar caliente antes de verter la masa, a fuego medio-alto. Primero vas a poner un poquito de mantequilla y vas a untar toda la base de la sartén. Si has puesto demasiada retira el exceso, solo debe quedar pintada, no encharcada.
  10. Vierte la cantidad de masa justa para que se expanda por toda la sartén o crepera. Puedes medir con una jarra o con el cucharón, pero asegúrate que la cantidad es la correcta y que siempre usas la misma para que tus crepes queden todos iguales.
  11. Verás que pronto comienzan a salir burbujitas, espera un minuto a que se cocine y cuando el crepe empiece a tener un color dorado dale la vuelta y cocina por la otra cara.
  12. Saca el crepe de fuego y ve apilando uno tras otro en un plato formando la típica torre de crepes, así garantizas que conserven mejor el calor.
  13. ¡A comer! sírvelos con tu relleno favorito y ¡a disfrutar!

El mundo de los crepes está en constante evolución, y ahora hay opciones para todos, incluyendo a aquellos con intolerancia al gluten o celiaquía. ¡Nadie se queda sin probar esta delicia! Y hoy también os voy a contar una receta de crepes sin gluten que he probado personalmente y, creedme, es para chuparse los dedos.

Receta crepes sin gluten: sabor y textura inigualable

La harina de arroz es suave y neutra, por lo que resulta ideal en multitud de elaboraciones.

Receta crepes sin gluten

Ingredientes receta de crepes de harina de arroz y almidón de patata

  • 60 g de harina de arroz
  • 20g de almidón de patata
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 huevo
  • 230 ml de leche

Preparación paso a paso: crepes sin gluten de arroz y almidón de patata

  1. Lo importante es mezclar bien la harina de arroz y el almidón de patata en un recipiente para que se integren.
  2. Añadimos el resto de los ingredientes secos: el azúcar y la sal.
  3. Agregamos el huevo y la mitad de la leche, removiendo (mejor con varillas) para asegurarnos de no dejar ningún grumo.
  4. Incorporamos la otra mitad de leche, la mezcla ha de quedar líquida.
  5. Dejamos reposar la masa, que esta vez solo necesitará unos 15 minutos aproximadamente para que la harina se hidrate. Su consistencia pasado este tiempo seguirá siendo líquida, no te preocupes.
  6. Fuego medio: Con esta masa es preferible que la temperatura sea algo menor, pon el fuego a media temperatura y asegúrate de no quemar tus deliciosos crepes.
  7. Remueve la masa antes de cada crepe: Este consejo es muy importante, así que no lo olvides. Antes de verter la masa líquida en la sartén muévela. El almidón de patata tiende a depositarse en el fondo, así que tendrás que hacerlo con cada crepe.
  8. Ya puedes cocinar tus crepes de la misma manera que lo harías con la receta de crepes tradicional ¡te van a quedar riquísimos!

En el ámbito vegano los crepes también se han hecho un hueco, sustituyendo ingredientes de origen animal por alternativas vegetales. En esta receta reemplazamos la leche por bebida de avena, aunque puedes personalizarla a tu gusto sustituyéndola por bebida de soja o almendra, por ejemplo. Los huevos los vamos a sustituir por plátano maduro y os propongo usar como harina el trigo sarraceno, que en contra de lo que puedas pensar no tiene gluten, por lo que estos crepes son aptos para todos ¿listos para cocinar?

Receta de crepes veganos: ligeros y exquisitos

Crepes veganos
Cuando tus crepes comiencen a dorarse es el momento de darles la vuelta.

Receta crepes sin proteína animal y sin gluten

Ingredientes crepes veganos:

  • 100 g de harina de trigo sarraceno
  • 1 vaso de bebida de avena (u otra leche vegetal)
  • 1 cucharada de semillas de lino molidas
  • 1 plátano maduro
  • 1 cucharadita de canela molida
  • Una pizca de sal
  • Harina de algarroba (opcional)

Preparación paso a paso crepes veganos:

  1. Pon en un cuenco la bebida vegetal, las semillas de lino molidas, el plátano maduro cortado, la canela y la sal.
  2. Bate hasta obtener una mezcla homogénea.
  3. Incorpora la harina de trigo sarraceno, poco a poco mientras bates para evitar la formación de grumos.
  4. ¿Quieres un toque extra-dulce? Sustituye 2 cucharadas de harina de trigo sarraceno por harina de algarroba, verás qué rico.
  5. Cuando la masa esté integrada y sea homogénea podrás cocinar tus crepes igual que lo harías con los crepes tradicionales.

Consejos y trucos para crepes perfectos

Truco para preparar la masa: Para los que somos un poco torpes en la cocina, como yo, aquí os traigo un truquito: cuando os pongáis con la masa, empezad a amasar desde el corazón, justo en el centro, y con las manos limpias – eso siempre – id mezclando hacia afuera. La clave está en añadir la leche poco a poco, para evitar esos molestos grumos.

Truco para eliminar grumos: Si aún así los grumos se os resisten, como a mí las arañas, no os preocupéis. Podéis tomar una batidora de mano, o pasar la mezcla por un colador, como si estuvierais buscando oro en un río, ya veréis que desaparecen fácilmente.

Elección del tipo de harina: En cuanto a la harina, yo recomiendo la harina de fuerza o de panadería. Es como el vestido negro básico que nunca falla, lo encontráis en cualquier supermercado y siempre queda bien.

El primer crepe: aquí va mi confesión, el primer crepe siempre me sale fatal. Pero, ¿sabéis qué? Es completamente normal. Puede que se rompa, que parezca un mapa antiguo o una obra de arte abstracta, pero no os rindáis. El segundo siempre sale mejor, como cuando aprendes a montar en bicicleta después de caerte unas cuantas veces.

Crepes arcoíris: Y para aquellos que cocináis con peques o queréis impresionar a vuestros invitados, ¿Qué os parece si convertimos la cocina en una fiesta de colores? Los crepes arcoíris son la solución. Son divertidos, alegres y una explosión de color en el plato. ¡Seréis los chefs más originales del barrio!

Una merienda más divertida con tus crêpes de colores / iSTOCK-IKTR
Una merienda más divertida con tus crepes de colores / iSTOCK-IKTR

Sugerencia: ¿Con qué acompañar los crepes?

Los crepes son versátiles y nos salvan en cualquier comida, son como un lienzo en blanco. Bajos en carbohidratos pero altos en grasas saludables, son el compañero ideal tanto para esos antojos dulces como para los caprichos salados, perfectos para cualquier momento del día.

Para los golosos como yo, ¿Qué tal si nos lanzamos a la aventura y probamos con una crema de algarroba casera? Es una versión deliciosa y más sana a la típica crema de cacao untable, y os prometo que hacerla es más fácil que aprenderse la receta de la paella. Es un relleno dulce que os hará bailar de felicidad.

Ahora, si lo vuestro es el mundo salado, los crepes son como esos amigos que se llevan bien con todos: jamón y queso, espinacas y ricotta, o incluso algo más atrevido como salmón y aguacate. ¡Las posibilidades son infinitas! Así que os animo a ser unos verdaderos artistas de la cocina y experimentar con vuestros ingredientes favoritos.

Los crepes pueden tener rellenos salados o dulces, adáptalos a tu preferencia.

Antes de despedirme me gustaría hablaros un poco del origen de los crepes, para que entendamos porqué han trascendido fronteras y cómo han llegado a nuestros hogares.

Bretaña, el origen de los crepes

¿Sabíais que su historia comienza en la pintoresca Bretaña, en el noroeste de Francia? Imaginaos, estamos en el siglo XIII, el trigo sarraceno hace su gran entrada en escena y, ¡tachán!, nacen los crepes. En sus inicios, eran una mezcla sencilla de harina, agua y un toquecito de sal. Nada más. Pero ya por aquel entonces, los bretones sabían que tenían entre manos un tesoro culinario.

Con el paso del tiempo, estos humildes crepes bretones empezaron a viajar y, ¡vaya si lo hicieron! Cruzaron fronteras y se convirtieron en un icono de la gastronomía francesa. Tomad, por ejemplo, los famosísimos crepes Suzette, con su aire teatral, flambeados y con ese toque cítrico que hace bailar las papilas gustativas. Es la prueba de cómo un plato tan simple puede llegar a ser la estrella de la alta cocina.

Recreación de una típica crepería de la Bretaña del Siglo XIII / Imagen: Beonloop

Pero ahí no se detiene la historia. Los crepes se han paseado por el mundo entero, cambiando de traje en cada parada. En Rusia, se transforman en los más gorditos ‘blinis’, acompañados de caviar y crema agria. Y en México, ¡ay, México!, se visten con rellenos que van desde lo dulce hasta lo salado, a menudo bañados en delicias como cajeta o mole.

Espero que disfrutéis tanto preparando y degustando estas recetas como yo disfruto compartiéndolas. Os invito a ser valientes, a jugar con sabores, texturas y colores, y a encontrar vuestra versión perfecta de crepes.

Y si vuestra pasión por la cocina va más allá, no dejéis de visitar nuestra sección de BEchef. Encontraréis recetas saludables, inspiradoras y deliciosas, para que vuestra cocina sea siempre un lugar de alegría y experimentación.

Artículo escrito por Zoe Pavillon para BEonloop

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