
BULNES: un tesoro escondido en el corazón de los Picos de Europa
Asturias está repleta de parajes naturales, rutas y actividades que practicar, como el descenso del río Sella en canoa o la Senda del Oso en bicicleta. Pero hay rincones donde el tiempo parece haberse detenido. Bulnes es uno de ellos: un pueblo remoto, sin acceso por carretera, oculto entre las montañas del Parque Nacional de los Picos de Europa. Solo se puede llegar a pie o en funicular, lo que lo convierte en un destino perfecto para quienes buscan desconectar del ruido y conectar con la naturaleza más auténtica.
Este lugar, apartado del bullicio cotidiano y sólo accesible a pie o por funicular, ofrece una experiencia única de turismo rural y aventura. Vamos a explorar juntos las opciones para llegar a Bulnes, sumergiéndonos en la belleza de su arquitectura tradicional y la impresionante naturaleza que lo rodea.

Bulnes: un refugio en las alturas
Con apenas una treintena de habitantes y rodeado de imponentes paredes de roca caliza, Bulnes ofrece una imagen viva de la vida rural en alta montaña. Este pequeño núcleo asturiano conserva intacta su arquitectura tradicional, con casas de piedra, tejados a dos aguas y un trazado urbano adaptado al relieve escarpado. Históricamente frecuentado por montañeros, hoy atrae a viajeros que buscan tranquilidad, aire puro y una experiencia fuera de lo común, sin ruidos ni tráfico, en uno de los entornos más preservados de la península.
Cómo llegar: a pie o en funicular
Planificar el acceso es esencial para disfrutar la experiencia sin contratiempos. Existen dos formas principales de llegar a Bulnes: caminando desde Poncebos o en funicular. Ambas opciones permiten vivir el entorno desde una perspectiva distinta, y cada una se adapta a diferentes niveles físicos o intereses del visitante.
| OPCIÓN DE ACCESO | CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES | RECOMENDADO PARA |
|---|---|---|
| Ruta a pie desde Poncebos | 4 km de ascenso (ida), paisaje espectacular, camino exigente pero accesible | Amantes del senderismo y la montaña |
| Funicular de Bulnes | Trayecto subterráneo de 7 minutos, cómodo y constante todo el año | Familias, personas con movilidad reducida o quienes buscan una visita más relajada |
Ambas rutas parten desde Poncebos, localidad a la que se accede en coche o autobús desde Arenas de Cabrales. Si optas por ir en temporada de alta afluencia, conviene llegar temprano para encontrar aparcamiento disponible sin complicaciones.
¿Merece la pena subir en funicular?
Aunque el trayecto en funicular es breve, ofrece una forma diferente de vivir el acceso a Bulnes. La sensación de adentrarse en la montaña a través de un túnel excavado en roca es única, y permite disfrutar del pueblo sin el esfuerzo físico del sendero. Para muchos visitantes, esta alternativa se convierte en una ventaja, especialmente cuando el objetivo es explorar con calma el entorno, disfrutar de la gastronomía local o visitar en días de climatología variable. Además, permite ahorrar tiempo y energía para otras rutas o experiencias dentro del parque.
Ruta de senderismo desde Poncebos
La caminata hasta Bulnes es una de las experiencias más gratificantes para los amantes del senderismo. El recorrido sigue el curso del arroyo Tejo y atraviesa un paisaje cambiante de roca y vegetación, con vistas constantes al valle. Aunque no es técnicamente difícil, hay tramos que requieren atención, sobre todo en la bajada.
Datos prácticos de la ruta:
- Tipo de recorrido: Lineal, ida y vuelta por el mismo sendero
- Dificultad: Media/baja, apta para quienes tienen experiencia básica en montaña
- Longitud total: 8 km (4 km por trayecto)
- Duración aproximada: 3 horas y 30 minutos
- Desnivel acumulado: 500 metros
El camino comienza tras cruzar un túnel en Poncebos. Desde allí, se toma un desvío a la izquierda hacia el puente de la Jaya, iniciando el ascenso por un sendero de piedras sueltas en zigzag. El esfuerzo tiene recompensa: panorámicas espectaculares y la sensación de avanzar hacia un lugar que sigue resistiendo al paso del tiempo.

Explorando Bulnes: Un paseo por el pueblo
Pasear por Bulnes es como entrar en otra época. Sus calles empedradas, casas de piedra adornadas con flores y pequeños bares con encanto transmiten la esencia de la vida rural asturiana. En el pueblo es fácil encontrar productos artesanales y disfrutar de una sidra servida como manda la tradición. Todo invita a detenerse, observar y dejar que el tiempo fluya más despacio. La ausencia de vehículos, el sonido del arroyo y la cercanía con la naturaleza crean una atmósfera única, difícil de encontrar en otros destinos turísticos.
¿Qué es Bulnes de Arriba y por qué visitarlo?
El pueblo de Bulnes se divide en dos núcleos: Bulnes de Abajo y Bulnes de Arriba. Este último se encuentra a solo unos minutos de subida desde el centro del pueblo principal y ofrece una experiencia aún más tranquila. Menos frecuentado por visitantes, conserva una autenticidad especial y unas vistas panorámicas espectaculares del valle. Es un desvío breve pero muy recomendable si buscas rincones con encanto y espacios donde desconectar por completo.

Más allá de Bulnes: rutas adicionales
Si después de llegar a Bulnes aún te quedan fuerzas y curiosidad, el entorno ofrece varias rutas adicionales que merecen la pena. Algunas son accesibles en pocos minutos y otras están pensadas para excursionistas más experimentados:
- Mirador del Naranjo de Bulnes (Picu Urriellu): A solo 10 minutos desde el pueblo, este mirador permite contemplar una de las montañas más emblemáticas de los Picos de Europa.
- Ruta hacia la base del Pico Urriellu: Ideal para montañeros con experiencia, este recorrido más exigente lleva hasta las faldas del mítico pico. Las vistas y la conexión con el paisaje recompensan cada paso.
Estas extensiones convierten la visita a Bulnes en una experiencia más completa, perfecta para quienes quieren alargar su estancia y profundizar en la belleza del parque.
Visitar Bulnes es mucho más que hacer una ruta o llegar a un mirador. Es descubrir un lugar donde la naturaleza impone su ritmo, donde cada paso desconecta del ruido y reconecta con lo esencial. Ya sea caminando por la montaña o tomando el funicular, la llegada a este pequeño pueblo asturiano se convierte en una experiencia que deja huella.
¿Te ha gustado este artículo? ¿Conocías este peculiar pueblo? No te pierdas nuestra sección BEexplorer y decubre los lugares más bellos de España y el mundo.




