
LANCHA DE HIDRÓGENO que duplica la autonomía
El TU Delft Hydro Motion Team, en el Mónaco Energy Boat Challenge
Estudiantes de la universidad holandesa TU Delft, participan estos días en la Mónaco Energy Boat Challenge con una lancha voladora propulsada por hidrógeno, un prototipo que nació en 2021. Tras sucesivas mejoras, quieren dar un toque de atención a la industria marítima en materia de sostenibilidad. Son favoritos en autonomía, tras casi duplicarla respecto a otras embarcaciones ya en 2022.
Un barco volador propulsado por hidrógeno suena emocionante, y lo es. Hydro Motion, un equipo de estudiantes de TU Delft, ha vuelto a pilotar hoy en Mónaco su flamante embarcación. Los estudiantes eligieron una lancha voladora en 2021, y una mejora técnica la llevó a elevarse menos sobre el agua. Hoy no sólo es impresionante, sino también muy eficiente.
A una velocidad de más de 25 kilómetros por hora, la embarcación emerge parcialmente del agua. «La resistencia en el aire es mucho menor que la resistencia en el agua. Por lo tanto, un barco volador navega de forma más eficiente que un modelo tumbado en el agua», explica Isabelle de Bruin, jefa de equipo del TU Delft Hydro Motion Team.
La eficiencia del hidrógeno, clave para barcos
La eficiencia es muy importante porque el hidrógeno como combustible para barcos aún está en pañales. El barco de los estudiantes holandeses funciona con hidrógeno verde. Se produce con electricidad sostenible procedente, por ejemplo, del viento o del sol. El hidrógeno gaseoso está contenido -a alta presión- en un depósito a bordo del barco.

Allí, el hidrógeno se convierte en electricidad para accionar el motor. El barco sólo emite agua durante un crucero. Si el hidrógeno no se fabrica con energía renovable, sino fósil, sigue habiendo indirectamente emisiones de gases de efecto invernadero.
El hidrógeno, indispensable en la transición energética
Los estudiantes creen que el hidrógeno será un elemento importante para hacer más sostenible la industria marítima. «Especialmente para largas distancias, un barco de hidrógeno es mucho más adecuado que uno impulsado por baterías», argumenta De Bruijn en la web del equipo.
Esto se debe a que la densidad energética del hidrógeno es mayor que la de las baterías. «Para un barco como el que hemos fabricado ahora, se ahorra la mitad de peso». Las baterías pesan bastante más que un depósito de hidrógeno, pero éste, a su vez, suele ser más grande que las baterías. «Es importante acertar con los pros y los contras. La mejor opción de combustible sostenible también depende del barco, la distancia, el tiempo y otros factores».
De Bruijn, directora del equipo, sabe que aún queda mucho por hacer para que los barcos funcionen con hidrógeno a gran escala. Esto implica, por ejemplo, optimizar los depósitos a bordo de un barco, pero también la infraestructura en torno al hidrógeno. «En el caso de los coches, ya es posible repostar hidrógeno en algunos lugares. Para los barcos, todavía es mucho más complicado», comenta.
Despertar a la industria
El principal objetivo del TU Delft Hydro Motion Team es seguir ampliando los límites de la tecnología sostenible. El equipo de estudiantes holandeses presenta en Mónaco un barco propulsado por hidrógeno por tercer año consecutivo. La composición del equipo cambia cada año, y cada equipo fabrica una embarcación nueva. Este año el equipo está formado por 23 estudiantes de nueve estudios diferentes de la TU Delft.
Estos días, en el Mónaco Energy Boat Challenge
En estos momentos, el equipo participa en el Mónaco Energy Boat Challenge en la clase Open Sea, en la que compiten 46 barcos que utilizan combustibles renovables. Son equipos de 25 países. «Queremos ser campeones, por supuesto», ríe De Bruijn. Pero no se trata sólo de ganar. «Al final, creemos que el progreso técnico es lo más importante. Queremos seguir superando los límites. Así, con el tiempo, podremos mostrar a la industria marítima lo que es posible».
Ya en 2022, campeones de resistencia
El año pasado, el equipo TU Delft Hydro Motion tuvo una excelente actuación en la carrera final: el desafío de resistencia. Como barco de hidrógeno compitiendo con barcos mayoritariamente eléctricos, ganaron el primer puesto con una ventaja final de 7 vueltas. El barco de hidrógeno recorrió 51 millas náuticas (95 kilómetros) utilizando sólo ocho kilos de hidrógeno. Y el equipo Hydro Motion quedó segundo del podio en la clase Open Sea del Mónaco Energy Boat Challenge 2022.
Ahora, en la actual edición, 31 de los equipos son de universidades. Y el resto son astilleros punteros y empresas a la vanguardia de la tecnología. «El objetivo sigue siendo impulsar la creatividad para diseñar sistemas de propulsión respetuosos del medio ambiente, y compartir experiencias y conocimientos», comentó Bernard d´Alessandri, director general del Yacht Club de Mónaco, organizador del evento.
Precisamente este viernes 7 de julio la cuarta Mesa Redonda del evento está dedicada al hidrógeno, organizada por la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco, Mission for Energy Transition y el propio club náutico.
Edición BE OnLoop sobre artículo de TU Delft Hydro Motion y Plogboats.com




